Los trastornos musculo-esqueléticos son la patología más común, afectan a ciento cincuenta millones de personas y suponen un gasto de 1,6% del producto interior bruto. El 85% de la población sufre dolor de espalda en algún momento de su vida.

La adaptación de los puestos de trabajo y la mejora de nuestro entorno es un factor indispensable, pero a todas luces insuficientes, para evitar las consecuencias que la actividad diaria nos impone, las cuales, acaban derivando en problemas sobre nuestra salud y rendimiento.

Con independencia de nuestra edad, nuestros hábitos, nuestras actividades deportivas o sedentarias, necesitamos prevenir y cuidar nuestra salud, ésta nos acompañará toda la vida, una vida cada vez más longeva y más activa. Si queremos disfrutarla con calidad y bienestar necesitamos un sistema muscular equilibrado, elástico y tonificado capaz de afrontar el día a día con eficacia.

Prevenir es salud, cada vez más todos los responsables médicos coinciden en que la mejor forma de combatir las lesiones y las patologías es la prevención, evitarlas o diagnosticarlas a tiempo es lo que marca la diferencia.