Cualquier práctica deportiva debería ser divertida y segura, pero una mala preparación física, puede marcar la diferencia entre la obtención del resultado buscado (precisión, velocidad, control y bienestar), o unos resultados deportivos decepcionantes (sufrimiento y dolores).

Además, en la práctica deportiva, el cuerpo se ve sometido a esfuerzos repetidos y posiciones forzadas, por lo que su práctica puede ser tan beneficiosa como perjudicial, y dependerá, no sólo de una buena técnica deportiva, sino también de que nuestro cuerpo esté preparado para realizarla.

Para evitar sobrecargas y desequilibrios potencialmente peligrosos derivados de la práctica deportiva específica, es importante realizar ejercicios que equilibren la musculatura, que preserven las estructuras, e impidan las características lesiones derivadas de la práctica de determinados deportes (golf, tenis, footing, futbol, hípica…).

Todo deporte implica movimientos estructurados, planificados y repetitivos, que conllevan esfuerzos localizados y muchas veces asimétricos en diferentes partes del cuerpo.

Los ejercicios propuestos en Córporal, combinan los estiramientos y la tonificación con el control postural y la relajación. El resultado es una musculatura tonificada y elástica que estabiliza la columna ganando potencia, velocidad y control de la postura sin frenar ni bloquear los movimientos. La columna está mejor protegida ante los impactos y los movimientos bruscos gracias a la activación y tonificación de la musculatura profunda que estabiliza las lumbares.

Base necesaria para deportistas porque les ayuda a prevenir lesiones sobre algunas articulaciones.