Se realiza un importante trabajo de sincronización muscular y se refuerza la percepción del esquema corporal en toda su amplitud proporcionando al cuerpo fuerza y flexibilidad. Con su práctica el cuerpo adquiere fuerza y flexibilidad potenciando la capacidad expresiva del bailarín. Lo importante es sentir los movimientos.

Los profesores, todos ellos bailarines profesionales que transmiten su pasión por la danza, enseñan al alumno a utilizar el cuerpo como herramienta de comunicación, a comprenderlo mejor, estimulando su potencial artístico.

Todas nuestras modalidades de danza comparten objetivos comunes:

  • Conseguir una correcta concienciación postural.
  • Normas de comportamiento
  • Diferenciación de ritmos
  • Desarrollar la autoestima
  • Conseguir autonomía y trabajo en equipo.